EL ROSSINI DIVERTIDO – SEIS EJEMPLOS DEL ROSSINI DIVERTIDO
Introducción
El artículo de hoy es una gozada. Lo ha sido hacerlo y espero que lo sea leerlo y disfrutar con los fragmentos escogidos del Rossini divertido. La verdad es que hubiera podido ser más largo y con muchos más ejemplos, porque cuando Rossini dejaba a un lado la seriedad, era muy alegre y enormemente simpático. Cuando se ponía trágico y serio era igualmente grande, sin embargo como pienso que lo que nos hace falta en estos tiempos es energía positiva y pasarlo bien, vamos a relajarnos y sonreir con estos fragmentos.
Rossini divertido
Vamos a ver estos ejemplos por orden de antigüedad de la ópera y explicando brevemente el contexto en el que se dan las piezas escogidas.
La cambiale di matrimonio (1810)
Esta pequeña farsa cómica la escribió Rossini a los 18 años. En ese momento estaban de moda estas óperas cortas que hicieran reír. Rossini lo consiguió. En ella se intuyen ya rasgos que más tarde maduraría y harían de él uno de los más grandes compositores de la historia de la ópera.
Vamos a ver el aria Chi mai trova il dritto, il fondo que interpreta el personaje de Tobia Mill. Está enfrascado en la tarea, difícil ara él, de entender un mapamundi y saber la distancia entre Londres y las colonias inglesas. Paolo Bordogna es quien la interpreta.
L’italiana in Algeri (1813)
De esta ópera, que fue un gran éxito, se podrían poner varios ejemplos de momentos divertidos, como el trío Pappataci! Che mai sento. Sin embargo me he decidido por el más típico, pero genial, concertante del final del acto I, Nella testa ho un campanello, en el que las onomatopeyas que hacen todos los personajes, expresan los sonidos que creen oir en su cabeza como ejemplo de su aturdimiento.
Veremos a Marilyn Horne, Paolo Montarsolo, Allan Monk y Douglas Ahlstedt entre otros. Dirige James Levine.
Il turco in Italia (1814)
Esta ópera que se estrenó en La Scala no fue muy bien recibida. Los milaneses creían que Rossini (que a veces se autocopiaba) les había colocado un refrito de L’italiana in Algeri, que aún no se había estrenado en Milán.
Lo más sorprendente es que en esta ópera se trata el tema de la infidelidad con una ligereza sorprendente para la época.
Veremos el dúo Siete turchi del acto I. Fiorilla invita al turco Selim a tomar café a su casa, algo que también se sale de lo normal. Llegará don Geronio, el marido. Selim teme que se enfade al verlo allí, pero Fiorilla dice que Geronio ha venidoa honrarle, lo que aún sorprende más a Selim.
Veremos a Nino Machaidze (Donna Fiorilla), Ildebrando D’Arcangelo (Selim), Renato Girolami (Don Geronio) y David Alegret (Don Narciso).
Il barbiere di Siviglia (1816)
De esta obra maestra podríamos encontrar muchos otros fragmentos alegres, pero este Pace e gioia, siempre me ha parecido de una gran comicidad, además de incluir una pequeña muestra de canto sillabato del que Rossini era un maestro.
Vamos a ver esta escena en la que Lindoro se disfraza de profesor de música para entrar en casa del doctor Bartolo y estar cerca de Rosina. La interpretan David Kuebler, Lindoro y Carlos Feller es el doctor Bartolo.
La Cenerentola (1817)
La Cenerentola no es propiamente una ópera bufa, aunque en ella podemos encontrar escenas cómicas interpretadas bien por las hermanastras de la protagonista, Angelina, como por su padrastro, Don Magnifico.
Precisamente será él quien cante su aria Conciossiacosacché en la que, nombrado cantinero real por Dandini, da instrucciones sobre el vino.
Paolo Montarsolo es don Magnifico.
Il viaggio a Reims (1825)
Es una lástima que Rossini se retirara a los 36 años, porque estamos llegando al final y se te viene a la cabeza pensar lo que hubiera podido llegara componer. Il viaggio a Reims es una delicia. Lo que ocurrre es que la exigencia que tiene es tan grande que es dificil verla en escena. Se requieren un número tan alto de primeras figuras que no está al alcance de todos los teatros.
Por esto vamos a dejar el enlace de, para mí, la mejor producción de Il viaggio a Reims que se ha hecho, con Claudio Abbado al podio. Para muestra dejo el concertante Ah, a tal colpo inaspettato de la misma producción de Viena de 1988. Hay que aclarar que es un bis, y por eso los intérpretes se permiten algunas salidas de guión. También ellos se divertían.
Le comte Ory (1828)
Este es el último ejemplo del Rossini divertido. Curiosamente, la ópera anterior no tuvo mucho éxito así que Rossini aprovechó parte del material de Il viaggio a Reims para componer Le comte Ory.
De esta ópera volvemos a rescatar la escena del trío final A faveur de cette nuit obscure. Un escena de enredo donde las haya y en esta producción del Metropolitan Opera House, está magnificamente interpretada por Juan Diego Flórez, Diana Damrau y Joyce Di Donato.







