La ópera como denuncia – Cuatro ejemplos de la ópera que denuncia

LA ÓPERA COMO DENUNCIA – CUATRO EJEMPLOS DE LA ÓPERA QUE DENUNCIA

 

La ópera como denuncia

 

Más allá de la música, de esas grandes arias, de esos maravillosos dúos, o números de conjunto, la ópera nos aporta muchas más cosas de gran interés. Lo vamos a ver en el tema que abordamos hoy. La ópera como denuncia. Es decir, como vehículo que sirve para poner de manifiesto una situación injusta, innoble o sin sentido. Si, hay óperas que en el fondo, o no tan en el fondo, sirven aún hoy en día, para denunciar aquello que no va bien en la sociedad.

Evidentemente, los ejemplos de la ópera como denuncia los encontraremos más frecuentemente a medida que los autores buscaban más realismo o se adentraban en la psicología de los personajes.

Vamos a ver cuatro ejemplos de la ópera como denuncia.

 

La ópera como denuncia

Además de los ejemplos que vamos a traer aquí hay muchísimos más, evidentemente. Nosotros vamos a exponer cuatro que ponen de manifiesto los prejuicios sociales, la religión, la raza y la pertenencia a un grupo o clan. Las óperas elegidas nos mostrarán casos en los que los personajes se desvían de aquello que se espera de ellos y por ese motivo se les juzga o lo pagan con su vida. Todo esto lo podemos ver en óperas como La Traviata, Norma, Madama Butterfly y Romeo y Julieta.

 

La denuncia social: La Traviata

Sabemos de sobras que en esta ópera de Verdi el problema no está en que un joven de buena familia se enamore de una mujer de vida más bien disoluta y que encuentra el amor verdadero por primera vez. El problema está en que ese hecho perjudica los intereses de la familia del muchacho. Si se permite esa relación, se va al traste el buen nombre de la familia y se frustra un matrimonio muy conveniente para la hermana del joven. Verdi utilizó esta ópera para denunciar las críticas que sufrieron él y su compañera Giuseppina Strepponi por su relación amorosa.

Vamos aver el fragmento en el que el padre de Alfredo, Germont, le expone con toda crudeza a Violetta el asunto familiar que su amor puede perjudicar.

Leo Nucci es Germont padre y Elena Mosuc es Violetta.

 

 

Cuando la religión es un obstáculo: Norma

Norma, de Vincenzo Bellini, no sólo cuenta la historia de un amor traicionado o los celos de Norma. En esta ópera la religión es el obstáculo. Norma es sacerdotisa de los druidas, hija del sacerdote Oroveso. Su condición religiosa le impide, más bien le prohibe, cualquier relación amorosa. Pero Norma no ha tenido eso encuenta al enamorarse del procónsul romano Pollione. Con él ha tenido dos hijos que deben permanecer ocultos a los ojos de todos. Norma es un ejemplo de la ópera como denuncia ante la inflexibilidad de las normas religiosas.

Norma morirá en la hoguera por haber transgredido las normas de su fe. Lo confesará todo ante los druidas y su padre. A éste le confiará la vida de sus hijos, no sin tener que vencer su resistencia. Pollione, conmovido, la acompañará.

Veamos a Sondra Radvanovsky, Gregory Kunde y Raymond Aceto en la escena final de Norma.

 

 

El problema de la raza: Madama Butterfly

La joven Cio-Cio San, protagonista de esta ópera de Puccini, hace algo imperdonable a los ojos de su pueblo y su familia: adopta la religión de su esposo y se siente más americana que la tarta de manzana. Luego vendrá la tragedia, que ella resolverá a la japonesa dándose muerte con el arma que le dejara su padre. Esta historia tiene una raíz real. Una joven de Nagasaki se convirtió al cristianismo para casarse con un americano. En la historia verdadera no llega a morir por su inexperiencia al hacerse el harakiri. Puccini nos presenta la confrontación de estos mundos tan dispares.

Vamos a ver la escena en la que el tío Bonzo de Cio-Cio San la acusa de haber renegado de sus orígenes y proclama que, del mismo modo, ellos reniegan de ella.

Marius Rintzler es el tío Bonzo, Plácido Domingo es Pinkerton y Mirella Freni es Madama Butterfly.

 

 

Cuestión de familia: Romeo y Julieta

Llegamos al último ejemplo de la ópera como denuncia. En Romeo y Julieta de Charles Gounod ya sabemos que la tragedia vendrá por el hecho de que una Capuleto y un Montesco se enamoran. Los jóvenes cruzarán la línea roja que impide que se mezclen sus apellidos en una unión matrimonial que sea aceptada por ambas familias.

El final, que ya conocemos, nos relata la muerte de ambos. Veamos a Nino Machaidze y a Rolando Villazón en esta dramática escena de esta ópera que no es más que una denuncia ante la inflexibilidad del orgullo familiar.

 

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