EL SUICIDIO EN LA ÓPERA – EJEMPLOS DE SUICIDIOS EN LA ÓPERA
Introducción
En la ópera a veces hay que hacer un poco de abstracción de la realidad. Es decir, no se pueden juzgar según qué temas con una mentalidad, vamos a llamar, normal. Hemos de pensar que estamos ante una exposición extrema de sentimientos y que los creadores estaban al servicio del público al que, por otra parte, le entusiasmaban temas tan escabrosos como el que hoy nos ocupa: el suicidio.
Realmente no son pocos los casos de suicidio en la ópera. Por muchos y diversos motivos también una buena cantidad de protagonistas se suicidan, la mayoría son por amores imposibles, como es el caso de Julieta; por preferir morir con dignidad antes que vivir amargamente como vemos en la inmolación de Brunilda; otros casos por estar atormentados por el remordimiento como le sucede a Suor Angelica; por último, no son pocos los casos de suicidio para salvar el honor, como hace la protagonista de La Gioconda.
El suicidio en la ópera
Por orden de la fecha de estreno de las óperas veremos los suicidios de los siguientes personajes: Abigaille, Lakmé, Otello, Hermann, Werther, Fedora, Cio-Cio San y Liù.
Abigaille de Nabucco (18429 – Giuseppe Verdi
Este personaje femenino de Nabucco se pasa la ópera haciendo maldades y odiando a todo el mundo. Al final, arrepentida e incapaz de sobrellevar el peso de la culpa se envenena y pide perdón a todos.
Veamos a Saioa Hernández como Abigaille.
Lakmé de Lakmé (1883) – Léo Delibes
Este personaje de la ópera homónima de Delibes es una joven hindú que se ha enamorado de Gérald, un soldado británico. Ella creee que Gérald se quedará con ella y trae el agua sagrada que al beberla, los unirá para siempre. Sin embargo, Gérald, se irá con su tropa. Lakmé no lo puede resistir y morderá una flor venenosa y morirá. Es nuestro segundo ejemplo de suicidio en la ópera.
Joan Sutherland es Lakmé con Henri Wilden como Gérald.
Otello de Otello (1887) – Giuseppe Verdi
Los enfermizos celos de Otello, instigados por Yago, no podían acabar bien de ninguna de las maneras. Matará a su mujer, Desdémona, y acabará dándose muerte.
Plácido Domingo es Otello.
Hermann de La dama de picas (1890) – P.I. Tchaikovsky
El principal protagonista masculino de La dama de picas vive con una obsesión enfermiza por el secreto de la Condesa. Al final de la ópera, esta obsesión lo lleva a la ruina, el suicidio es el único camino que le queda.
Volvemos a tener a Plácido Domingo como Hermann.
Werther de Werther (1892) – Jules Massenet
La aparición de Las aventuras del joven Werther de Goethe en 1774, desencadenó una fiebre sin precedentes. Los jóvenes vestían como Werther y la ola de suicidios aumentó de tal manera que las autoridades de aquel tiempo se preocuparon seriamente. En una selección del suicidio en la ópera no podía faltar Werther y su desgraciado e imposible amor por Charlotte.
Jonas Kaufmann es Werther y Anja Harteros es Charlotte.
Fedora de Fedora (1898) – Umberto Giordano
Loris comprende que es Fedora la que ha movido los hilos de la trama que ha terminado con la muerte de su hermano y su madre, y la acusa de perversa, cruel e hipócrita. Fedora implora el perdón, pero Loris se muestra implacable. Desesperada, Fedora ingiere una cápsula de veneno y entra en agonía, no sin antes besar por última vez a su amado Loris que, sosteniéndola entre sus brazos, la perdona.
Mirella Freni es Fedora y Josep Carreras es Loris
Cio-Cio San de Madama Butterfly (1904) – Giacomo Puccini
Giacomo Puccini tiene un ranking de suicidios muy alto: Tosca, Suor Angelica y los dos siguientes casos que vamos a citar terminando con ellos el tema del suicidio en la ópera.
Cio-Cio San se suicida desesperada al verse engañada por Pinkerton y porque al creerlo se siente deshonrada. Su padre le dejó un cuchillo con la inscripción «Muere con honor quien no puede mantenerse vivo con honor», con él se hará el harakiri.
Renata Tebaldi es Cio-Cio San.
Liù de Turandot (1926) – Giacomo Puccini
Lo último que escribió Puccini fue un suicidio: el de Liù, la gran heroína de su última ópera Turandot. Después de escribir esta escena, Puccini murió y dejó la ópera inconclusa. Franco Alfano escribiría el final.
Liù es Leona Mitchell.