Cuentos en la ópera – Óperas inspiradas en cuentos infantiles

CUENTOS EN LA ÓPERA – ÓPERAS INSPIRADAS EN CUENTOS INFANTILES

 

Cuentos en la ópera

 

La ópera y la literatura están intimamente ligadas. Son innumerables las óperas que se han inspirado en obras literarias de grandes escritores. Hacer un elenco sería interminable. No lo es tanto el que saldría del tema de hoy: los cuentos en la ópera. Por cuentos entendemos aquellos destinados a un público infantil. Posiblemente estos títulos que seguidamente vamos a nombrar serían apropiados para introducir a los más pequeños y jóvenes a la ópera. Vamos a citar cinco títulos, posiblemente los más populares, pero seguramente hay bastantes más aunque tal vez más desconocidos.

 

Cuentos en la ópera

Como siempre citaremos nuestros ejemplos de cuentos en la ópera por orden de antigüedad en la fecha de estreno de las obras.

 

La Cenerentola

Estamos hablando de la ópera de Rossini, La Cenerentola, ossia la bonta in triunfo, que traducido es La Cenicentia o el triunfo de la bondad.
El libreto de Jacopo Ferretti está basado en el cuento de hadas La Cenicienta de Charles Perrault. La ópera se estrenó en el Teatro Valle de Roma el 25 de enero de 1817.

Vamos a ver la escena final, Angelina, la Cenerentola, se casa con su príncipe pero perdona a su padrastro y hermanastras. Rossini cambió la madrastra por un padrastro para que hubiera mayor variedad en las voces femeninas, y también cambió otras cosas, como se puede ver AQUI. Elina Garanca es la Cenerentola. Metropolitan Opera House 2009

 

 

Hansel y Gretel

Esta ópera es la más famosa de Engelbert Humperdinck. Éste había escrito una pequeña composición para voces y piano para sus hijos y tras regresar a Alemania de un viaje decidió convertirla en ópera. El libreto es de Adelaide Wette y se basa en el popular cuento de los hermanos Grimm. Se estrenó en Weimar el 23 de diciembre de 1983.

Vamos a ver la primera escena, antes de que se pierdan por el bosque y se encuentren con la casita de chocolate de la bruja. Los dos deberían estar haciendo escobas para venderlas en el mercado. En lugar de eso se dedican a jugar y a bailar.

Frederica von Stade es Hansel y Judith Blegen es Gretel.

 

 

Cendrillon

En esta selección de cuentos en la ópera nos volvemos a encontrar con La Cenicienta de Perrault, pero esta vez musicada por Jules Massenet. El libreto, esta vez en francés (Cendrillon significa Cenicienta) es de Henri Cain. Esta ópera se estrenó en París el 28 de maro de 1899. Massenet puso madrastra, pero el padre de Lucette, la Cenicienta, vive con su segunda mujer y sus desagradables hijas. El papel del Príncipe Encantador lo canta una mezzosoprano. En la ópera de Massenet sí que aparece el Hada madrina, al contrario de la de Rossini, en la que no había. Y aquí, sí que pierde su zapato de cristal.

Vamos a ver la escena final en una deliciosa producción de Laurent Pelly. Joyce Di Donato es Cendrillon, Alice Coote es el Príncipe Encantador y Annick Massis, la Hada. Andrew Davis dirige la Orquesta del Gran Teatre del Liceu.

 


 

Rusalka

A los más pequeños les sonará mucho la película de Disney La Sirenita. Pues bien, esta ópera de Antonin Dvorak con libreto en checo de Jaroslav Kvapil está basado en los cuentos de hadas de Karel Jaromír Erben y Božena Němcová, pero tiene también elementos de La Sirenita de Hans Christian Andersen. La rusalka es una antiquísima figura de los cuentos de hadas, una duendecilla de la mitología eslava.

La escena más popular es la de la Canción de la luna ( Měsíčku na nebi hlubokém ) que canta Rusalka en el acto I. Rusalka se ha enamorado de un príncipe humano y desea ser humana también para poder abrazarlo. Su padre le advierte que en ese caso perderá la inmortalidad. En esa canción, ella le pide a la luna que le cuente al Príncipe su amor.

Renée Fleming es Rusalka.

 

 

Der Monde

Este es el último ejemplo de esta selección de cuentos en la ópera. Se trata de una ópera de Carl Orff. El título en español es La luna. Esta ópera de un acto, se basa en un cuento de hadas de los hermanos Grimm. Se estrenó en Munich el 5 de febrero de 1939.

La historia implica personajes que roban la luna para su país que no tiene una luna. Se la llevan a la tumba después de morir y San Pedro va al mundo inferior a recuperarla y colgarla de nuevo en el cielo. Los dos papeles hablados incluyen el de un niño y un terrateniente. Los papeles cantados incluyen a los cuatro granujas que roban la luna, San Pedro, un granjero y el narrador.

Vamos a oir el final de Der Monde, Ah! Da Hangnt ja Der Mond!

 

 

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