La mujer fatal en la ópera

LA MUJER FATAL EN LA ÓPERA

 

Mujer fatal en la ópera

 

Introducción

Ya sé que todo el mundo criticará a la malvada y manipuladora, que es lo que representa el personaje de mujer fatal en la ópera y fuera de ella, pero dramáticamente las «malas» dan mucho juego, y aún a riesgo de caer antipáticas, son roles que debe apetecer mucho hacer. Hoy vamos a hablar de ellas y ver algunos ejemplos de mujer fatal en la ópera, que no hay pocos.

 

La mujer fatal en la ópera

Para ilustrar musicalmente el tema de la mujer fatal en la ópera, he escogido siete ejemplos de entre los muchos que hay. Porque verdaderamente hay muchos más.

Antes de pasar a ver esta selección centrémonos en lo que se entiende por mujer fatal. El término viene de la expresión francesa femme fatal. Es un tipo de personaje, normalmente una villana que usa la sexualidad para atrapar al desventurado héroe. Se la suele representar como sexualmente insaciable. Aunque suele ser malvada, también hay mujeres fatales que en algunas historias hacen de antiheroínas e incluso de heroínas. En la actualidad, el arquetipo suele ser visto como un personaje que constantemente cruza la línea entre la bondad y la maldad, actuando sin escrúpulos sea cual sea su voluntad.

Vamos a ver en qué óperas encontramos este tipo de personajes.

Tannhäuser de Richard Wagner (1845)

La primera es nada más y nada menos que una diosa. Hablamos de Venus, la diosa del amor que ha fascinado a Tannhäuser y le descubre todos los placeres posibles del amor carnal. En este caso no es una villana, pero sí que hace uso de la sexualidad para retener a su amado. Venus tratará de retenerlo, pero él desea salir al exterior.

Veamos una escena de Venus con Tannhäuser con Gwyneth Jones como Venus, Tannhäuser es Spas Wenkoff. Bayreuth Festival 1978. Dirige Sir Colin Davis.

 

 

Don Carlo de Giuseppe Verdi (1867)

La mujer fatal en la ópera Don Carlo es la princesa de Eboli. Al final de la misma ella se lamentará con su aria O don fatal, de que su belleza la ha acabado llevando a la ruina. Eboli intentará seducir a don Carlo y al verse rechazada se vengará desencadenando la tragedia para todos.

Sin embargo, al principio, la podemos ver en un momento más alegre cantando con las mujeres de la corte sobre las andanzas de un rey moro, desplegando, eso sí, una buena dosis de encanto y coquetería.

 

 

Carmen de Georges Bizet (1875)

La femme fatal, porque es francesa, más famosa es Carmen. Carmen es un personaje nada simpático. Todos vemos al pobre don José caer en las redes de esta mujer que lo mueve como a una marioneta. Tal vez no tiene materia de héroe, es cierto, pero saber lidiar con esta mujer no está al alcance de cualquiera.

Agnes Baltsa es Carmen y don José es Josep Carreras. L’amour est un oiseau rébelle. Metropolitan Opera.

 

 

Samson et Dalila de Camille Saint-Saëns (1877)

El cuarto ejemplo de mujer fatal en la ópera reúne todos los requisitos: bella, seductora y con la tesitura de mezzosoprano, que habitualmente se reserva para este tipo de personajes. El personaje bíblico nos presenta a una mujer fanática de la religión filistea que tiene por misión seducir a Samson, el juez de Israel, y saber donde radica su gran fuerza. Samson acabará confesando que su fuerza reside en sus cabellos. Ya sabemos que Dalila contará a los filisteos el gran secreto de Samson, que le cortarán la cabellera.

Veamos a Elina Garanca con Roberto Alagna en la bellísima aria Mon coeur s’ouvre à ta voix.

 

 

Manon de Jules Massenet (1884)

El otro día con el tema de Flechazos en la ópera veíamos a una inocente Manon, que se enamora de Des Grieux como lo que es, una colegiala. Pero Manon aprendió pronto que su belleza podía volver loco a cualquier hombre. Así que después de dejar a Des Grieux para alternar con los caballeros más ricos de París y con su amante Guillot de Morfontaine, acabará volviendo con Des Grieux para vivir muy por encima de sus posibilidades.
Veremos la escena del Hôtel de Transilvaine donde Des Grieux y Morfontaine jugarán a las cartas y empezará la venganza del anciano recaudador cuando denuncia a Manon.

Veamos el final del acto IV con Renée Fleming como Manon y Marcelo Álvarez como Des Grieux. Ópera de París 2001.

 

 

Salomé de Richard Strauss (1905)

El segundo personaje bíblico y la sexta mujer fatal en la ópera. Salomé obsesionada con Juan el Bautista, es hijastra de Herodes e hija de Herodías. Esta obsesión de la joven acabará costando la vida al profeta, porque le pedirá su cabeza a Herodes. Realmente esa mujer fue fatal para Juan el Bautista, Jokanaan en la ópera de Strauss.

Veamos el dúo Deine Mund begehre ich, Jochanaan con Teresa Stratas como Salome y Bernd Weikl como Jokanaan

 

 

Lulu de Alban Berg (1937)

El personaje de Lulu es la mujer fatal por antonomasia. Personaje de sórdidos orígenes y escabrosa vida,  es un duro papel para soprano de amplia tesitura. AQUI podemos ver más detalles sobre esta ópera con dramático final.

En la siguiente escena veremos a Lulu con el doctor Schön que la arrancado de la prostitución, pero realmente no es para darle una mejor vida. Una vez casada con él, seguirá manteniendo contacto con tantos hombres como se presenten.

Patricia Petibon es Lulu y Ashley Holland es el doctor Schön.

 

 

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