Verdi y la Literatura

verdi y la literatura

 

 

Dentro de los espacios que estamos dedicando a las óperas de Verdi con motivo del bicentenario de su nacimiento, vamos a repasar hoy las que se inspiran en obras más o menos conocidas de la literatura.

Algunos de los libretistas que trabajaron para Verdi, se basaron en obras clásicas de la literatura universal, adaptando los argumentos a las exigencias de la producción lírica, o sea que fueron ellos los que tomaron los textos clásicos para crear los argumentos de las óperas de Verdi, ya que él no escribió ninguno.

Las óperas de Verdi que tienen su raíz en la literatura son:

 

Ernani, basada en la obra de Victor Hugo, Hernani (1830). El libretista fue Francesco María Piave, que posteriormente también realizaria otras muchas adaptaciones literarias para Giuseppe Verdi.

 

Giovanna d’Arco. Otro de los libretistas que más trabajó co Verdi fue Temistocle Solera, y en esta primera colaboración entre ellos, Solera se basó en la obra de Schiller, Die Jungfrau d’Orleans (1801).

 

Attila, con libreto de Temistocle Solera está inspirada en la obra Attila, Koing der Hunnen (Atila, rey de los hunos) de Zacharias Werner (1808).

 

Francesco Maria Piave, para escribir el libreto de Macbeth, fue directamente a la obra de Shakespeare, Macbeth (1605), siendo la primera ópera de Verdi inspirada en el escritor inglés. Posteriormente Verdi y Shakespeare se volverían a encontrar.

 

Otro libretista, Salvatore Cammarano, volvió a recurrir al romanticismo de Schiller para crear el liberto de Luisa Miller, que se basa en la obra Kabala und Liebe ( Intriga y amor) del año 1784.

 

Volvemos a encontrar a Francesco Maria Piave y a Victor Hugo. Para crear el libreto de una de las óperas cumbres de Verdi, Rigoletto, Piave tomó la obra Le roi s’amuse (El rey se divierte) del escritor francés, de 1832. Aunque tuvo que cambiar el personaje del rey por el de el duca por problemas con la censura italiana, que no permitió que el libertino tuviera sangre real.

 

Los escritores españoles también figuran entre los literatos que fueron la fuente para crear los libretos de alguna de las óperas de Verdi. Así en Il trovatore, Salvatore Cammarano tomó la obra El trovador de Antonio García Gutiérrez (1836) para crear el libreto de otra de las grandes óperas verdianas, aunque con un argumento un tanto rebuscado, todo hay que decirlo.

 

Una de las óperas más famosas, La Traviata está inspirada en la obra de Alexandre Dumas hijo, La dama aux camélias (1848), Francesco Maria Piave supo crear un libreto muy bien elaborado para poner texto a una de las más bellas composiciones de Giuseppe Verdi.

 

Otra vez Antonio García Gutierrez con su obra Simon Boccanegra, sirvió a Piave para crear el libreto de la ópera homónima de Verdi.

 

Don Álvaro o la fuerza del sino del español Angel de Saavedra, Duque de Rivas, fue la obra literaria que inspiró a Francesco Maria Piave para otra de las óperas capitales de Verdi, La forza del destino. Hay que decir que para esta ópera, Piave también se basó en un fragmento de Wallenstein Lager de Schiller. De tal conjunción sólo podía salir una obra romántica al cien por cien.

 

Para la siguiente ópera con raíces literarias, Don Carlo, volvemos a Schiller. Los franceses Joseph Méry y Camille du Loche, se basaron en la obra Don Carlos (1787). Para la versión italiana, Verdi fue quien hizo la adaptación.

 

Las dos últimas óperas de Verdi están inspiradas en el mismo escritor y con el mismo libretista. Estamos hablando de Otello y Falstaff. Arrigo Boito fue el encargado de adaptar la obra de Shakespeare, Otello, para la primera y Las alegres comadres de Windsor y Henry IV para la segunda.

 

Grandes nombres de la literatura sin duda, que suponemos que hubieran estado encantados de saber que sus obras tenían música, y una música excepcional como era la de Verdi. Del único que tenemos constancia de que lo supiera es de Victor Hugo (Contraste Victor Hugo – Verdi).

 

No podemos acabar un post de óperas de Verdi, sin poner al menos una muestra de alguna de estas óperas que se basan en la literatura, y vamos a dejar el final de Falstaff, con la fuga Tutto nel mondo è burla, con un elenco de cantantes tan buenos en su cometido como lo fueron los creadores de la letra y la música que interpretan: Ambrogio Maestri, Roberto Frontali, Juan Diego Florez, Barbara Frittoli, Inva Mula, Ernesto Gavazzi dirigidos por Riccardo Muti. Teatro alla Scala de Milán.

 

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