Arias raras en la ópera: Pronta sono (Giovanna d’Arco, Verdi)

 

ARIAS RARAS EN LA ÓPERA: PRONTA SONO DE GIOVANNA D’ARCO DE GIUSEPPE VERDI

 

En el capítulo de arias raras, hoy vamos a colar este terceto, que es lo que es en definitiva, ya que aunque quien empieza sea el personaje de Giovanna d’Arco, rapidamente se le unen los del rey Carlo y Giacomo, el padre de Giovanna.

 

Esta escena la encontramos en el Prólogo. En esta parte de la ópera Giovanna d’Arco, el rey Carlo VII ante la invasión inglesa, se siente incapáz de seguir y desea abdicar, pero ha tenido una visión de una imagen de la Virgen María, en la que se le ordenaba dejar allí su espada y su yelmo.

Esta imagen de la Virgen, en el bosque, está siendo vigilada por Giacomo, el padre de Giovanna, que cree que su hija está practicando actos de brujería ya que acude frecuentemente a ese lugar que tiene muy mala fama.

Giovanna llega y le pide a la Virgen que le sean concedidos un yelmo y una espada para defender a su patria del invasor, así se queda dormida. Llega el rey, y deposita sus armas y reza. Mientras, Giovanna, tiene un sueño: un grupo de ángeles y otro de demonios la acercan y la alejan del amor del joven que está allí. Giovanna se despierta con un grito y el rey la ve. Ella le insta a luchar por su patria y el rey, impactado por su fervor, le pide que sea ella quien conduzca sus tropas. Giacomo no oye más que fragmentos sueltos de la conversación y cree que su hija es la amante del rey, y la maldice.

 

Este es el principio de la ópera Giovanna d’Arco de Giuseppe Verdi y libreto de Temistocle Solera, un libreto no demasiado bien logrado. Solera era un patriota de los pies a la cabeza y siempre que podía, incluía el sufrimiento del pueblo italiano bajo el poder del invasor austríaco. Evidentemente, Giovanna personifica a los italianos sufrientes. Aún teniendo una calidad musical más que aceptable, la ópera no funcionó demasiado bien. Sobresale en esta obra la relación entre padre e hija, un padre que ya vemos que es bastante desconfiado y mal pensado respecto a su hija.

 

Esta escena la vamos a oir interpretada por Montserrat Caballé, Plácido Domingo y Sherril Milnes con la London Symphony Orchestra dirigida por James Levine.

 

Dejamos la traducción del texto para una mejor comprensión.

 

JUANA ¡Estoy lista! CARLOS (descendiendo de la roca) ¡Esa voz!… JUANA Tu piedad ¡oh, rey Carlos! Ha llegado hasta el Eterno… (Ella va a la roca, y toma el yelmo y espada.) CARLOS ¿Quién eres?… ¿Eres realidad o ilusión?… JUANA Soy el guerrero que a la gloria te invita… ¡Oh, leal Orleáns, consuélate!… (en actitud profética) Tengo al fin una espada y un yelmo. Sobre los cadáveres ingleses flamean ya Los estandartes de los guerreros franceses. CARLOS ¡Qué milagro! ¡Oh, muchacha! Me exalto en el rayo de tus palabras, JUANA Ven al campo de batalla… tu guía seré yo. ¡Pobre de ti, mortal, si no tienes fe! CARLOS En tus ojos veo la llama de Dios… ¡Habla y ordena a tu súbdito!… Escena Sexta (Jacobo, sin ser visto, desde la caverna) JACOBO ¡El Rey! JUANA (para sí) ¡A ti, piadosa Virgen, Confío la humilde morada, Los grises cabellos de mi padre Y el inocente rebaño, Hasta tanto no regrese Para elevar himnos en loor a ti! CARLOS (para sí) No es imagen mortal Esta que veo y oigo. Ante un ángel estoy Por la gracia divina… Me invade una honda emoción Hasta ahora desconocida para mí. JACOBO (para sí) Sí… de la horrenda duda Se ha desgarrado el velo… ¡Ah! Lánzame tus rayos, Fulmíname ¡oh, Cielo! ¡Ella se sometió a los demonios Por insano amor al Rey! JUANA Sea la patria mi único pensamiento… ¡Ven, oh Carlos, a combatir a mi lado! CARLOS Sí, te sigo, iluminado guerrero… ¡Mi alma entera resplandece de fe! JACOBO ¡Detente!… ¡Ay, desespero!… Por caminar en el sendero del mal Caiga la ira de tu padre sobre ti.

 

Comparte: