Armida de Haydn – Aria de Armida (Jessye Norman)

ARMIDA DE HAYDN – ARIA DE ARMIDA (JESSYE NORMAN)

 

Armida

 

Introducción

Este nombre, Armida, aparece en varias ocasiones en la historia de la ópera. Lo encontramos en Armida abbandonata de Niccolò Jommelli y otras versiones de la Jerusalén liberada de Tasso. Las Armidas francesas de Lully y Gluck nos son más familiares, pero ésta de Haydn es una verdadera obra dramática con un retrato psicológico notable de sus personajes. Es una ópera grave, densa y lenta y también una de las más bellas de los últimos años del siglo XVIII.

Vamos a escuchar el aria de Armida, Se pietade avete, oh Numi, por una de sus mejores intépretes, sino la mejor: Jessye Norman. Su voz convierte en oro todo lo que canta.

 

Armida de Haydn

Es una ópera en tres actos de Joseph Haydn, la cual cuenta con un libreto basado en el poema de Torquato Tasso Gerusalemme liberata (Jerusalén liberada). La primera representación de dicha ópera tuvo lugar el 26 de febrero de 1784 y llegó a las 54 representaciones desde 1784 hasta 1788 en el teatro del palacio de Eszterháza en Hungría. En vida del compositor, se presentó también en Presburgo, Budapest, Turín y Viena. El propio Haydn consideraba Armida como su mejor ópera.
Esta gran obra, una de las favoritas del autor, corrió la injusta suerte del resto de sus compañeras pese al enorme éxito que cosechó en su estreno y su posterior gira por Europa. Los límites restringidos en los que se encontraba Haydn, supeditado a las demandas del príncipe Nicolás Esterházy, entorpecieron la difusión de las obras maestras líricas del autor.

Él mismo, con sus continuas alabanzas (no siempre justificadas) hacia todas las óperas que iba conociendo de su gran amigo Mozart, contribuyó a situarse en segundo plano, sin darse cuenta de su propio papel trascendental en la evolución de la ópera, género en el que Haydn siempre fue la vanguardia. Mozart no habría sido lo que es sin Haydn y la ópera no habría sido lo que es sin lo que el genio de Rohrau aportó a Mozart.

 

Aria de Armida

Como hemos dicho, lleva por título Se pietade avete, oh Numi. Se encuentra en el primer acto y es la cavatina de este personaje. Va precedida de un solemne acompañamiento musical que nos dibuja magistralmente el alma compleja de la protagonista, llena de inseguridades, celos, amor posesivo y cierta prepotencia, creando un retrato formidable de una mujer enamorada de naturaleza muy inestable. El aria tiene dos partes muy diferentes (la 1ª de carácter sufriente y la 2ª de tono casi vengativo) nos retrata una Armida, víctima y verdugo de su destino; es una página de gran profundidad psicológica y gran dificultad interpretativa, con pasajes de coloraturas endiabladas.

A Jessye Norman la acompañan la Orquesta de Cámara de Lausanne dirigida por Antal Dorati.

 

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