Dido y Eneas, Purcell – Primera ópera nacional inglesa

DIDO Y ENEAS, PURCELL – PRIMERA ÓPERA NACIONAL INGLESA

 

Dido y Eneas

 

Introducción

Hoy vamos a hablar de una de las grandes óperas del barroco y la que se considera que es la primera ópera nacional inglesa. Hablamos de Dido y Eneas de Henry Purcell (1659-1695).

Es curioso que siendo una obra tan importante se desconozca tanto de su composición. Por ejemplo, se sospecha que se creó para la coronación de Guillermo III y María o para el veintisiete cumpleaños de la reina. Tampoco se sabe quienes fueron los intérpretes cuando se estrenó en una fecha indeterminada de noviembre o diciembre de 1689, en la escuela para señoritas de Chelsea, que también es un lugar bastante curioso para estrenar una ópera. Se cree que Josias Priest, qe dirigía dicha escuela, fue quien interpretó a Eneas en su estreno, pero nada mas.

Tampoco supuso nada especial para Purcell, es curioso que el lamento de Dido, When I am laid in earth, sea considerada hoy en día como una de las arias más bellas jamás escritas y en su momento tuviera poca repercusión.

 

Dido y Eneas

 

Relata la historia de amor entre Dido, reina de Cartago y el héroe troyano Eneas, y su desesperación cuando la abandona. Obra monumental en la ópera barroca, se recuerda como una de las más destacadas obras teatrales de Purcell.​ Debe mucho a Venus y Adonis,​ ópera de John Blow, tanto en estructura como en el efecto general.

Basado originalmente en la obra de Nahum Tate Brutus of Alba, or The Enchanted Lovers («Bruto de Alba, o Los amantes encantados», 1678), la ópera es probablemente, al menos hasta cierto punto, alegórica. El prólogo se refiere a los gozos de un matrimonio entre los dos monarcas, que puede referirse al matrimonio entre Guillermo y María. En un poema de alrededor de 1686, Tate alude a Jacobo II como Eneas, quien queda desorientado por las malvadas maquinaciones de la Hechicera y sus brujas (representando a la Iglesia católica, una metáfora común en la época) para que abandone a Dido, quien simboliza al pueblo británico. El mismo simbolismo puede aplicarse a la ópera. Esto explica el añadido de los personajes de la Hechicera y las brujas, que no aparecen en la Eneida original. Sería noble, o al menos aceptable, que Eneas siga el decreto de los dioses, pero no tan aceptable para él ser engañado por espíritus malévolos.

 

Vamos a ver una versión semiescenificada por el conjunto L’Arpegiata dirigida por Christina Pluhar.

 

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