ARIAS ITALIANAS DE GLUCK
Introducción
A Christoph Willibald Gluck no lo podemos catalogar simplemente – y entiéndase la importancia de este «simplemente» – como el gran reformador de la ópera. Sería quedarse muy corto. Gluck fue un grandioso compositor del siglo XVIII que supo sintetizar las tradiciones francesa e italiana en materia de ópera. De la última vamos a rescatar una serie de arias. Hoy nuestro espacio está dedicado a una serie de arias italianas de Gluck.
La reforma que propuso
Sin embargo, antes de adentrarnos en el tema de hoy, repasemos sucintamente en qué consistió la reforma de Gluck. Nunca viene mal recordarla por la importancia que tuvo.
1.- La trama ha de ser concisa. Debe estar exenta de tramas secundarias.
2.- La danza tiene que estar integrada en la acción, no ser simplemente algo ornamental.
3.- El coro ha de ser un interlocutor de los personajes y convertirse en uno más.
4.- Incrementar el uso de los recitativos acompañados de la orquesta
5.- Cada acto ha de ser un gran tableau que integre a todos los personajes y al coro
6.- La expresión musical ha de concentrarse en la trama principal.
Todas estas normas se fueron implementando poco a poco, y aunque algunos compositores las ignoraron totalmente al principio, se acabaron imponiendo.
Arias italianas de Gluck
Citaremos el nombre del aria, la ópera a la que corresponde por orden de fecha de estreno y la intérprete. He procurado no repetir ninguna para dar más variedad de matices.
Las arias italianas de Gluck escogidas son:
Ciascun siegua il suo stile… Maggior follia non v’e – La Semiramide riconosciuta (1748). Cecilia Bartoli
Misera, dove son! – Ezio (1749). Joyce DiDonato
Se mai senti spirarti sul volto – La clemenza di Tito (1752). Magdalena Kozená
Che farò senza Euridice – Orfeo ed Euridice (1762). Teresa Berganza
Di questa cetra in seno – Il Parnaso confuso (1765). Julianne Baird
Popoli di Tessaglia – Alceste (1767). Edda Moser