Jonas Kaufmann – Los maestros cantores de Nuremberg

kaufmann-maestros-cantores-de-nuremberg
 

JONAS KAUFMANN – LOS MAESTROS CANTORES DE NUREMBERG

 

Jonas Kaufmann debutó el pasado mes de mayo con el rol de Walther von Stolzing de la ópera Los maestros cantores de Nuremberg de Richard Wagner en la Bayerische Staatsoper de Múnich, y de dicha produción traemos hoy dos muestras además de un trailer.

 

La dirección escénica, que fue bastante protestada, es de David Bösch y la musical corre a cargo de Kirill Petrenko. Además de Jonas Kaufmann cabe destacar a Wolfgang Koch como Hans Sachs, Sara Jakubiak en el rol de Eva y Markus Eiche como Beckmesser.

 

En primer lugar dejamos un trailer promocional en el que podemos ver la puesta en escena.

 

 

Fanget an! (Acto I) cuya traducción es la siguiente:

 

WALTHER
«¡Comenzad!…»
Así llamó la primavera en el bosque
y su voz resonó en él fuerte y noble.
Y el clamor hacia aquí fluyó,
viniendo en ondas lejanas,
como agua que desbordada corre
dejando escuchar su voz sonora.
Todo el bosque fue inundado
por el hermoso sonido
de mil divinas voces entremezcladas,
y las ondas llegaron
a aquel lugar
hasta anegarlo y sumergirlo.
¡Los gritos de júbilo
sonaban como campanas!
¡Y pronto
el bosque contestó
a las llamadas
que en él despertaban vida nueva,
y entonó
la canción de la dulce primavera!

En una zarza llena de espinas,
consumido de envidia y de despecho,
hubo de ocultarse el invierno,
armado de cólera infinita.
Y allí, rodeado de maleza,
vigila atento y observa,
para hacer que la alegre canción sufra
el dolor y la tristeza…

Pero, ¡comenzad!
Así llamó en mi pecho la voz
cuando aún yo nada sabía del amor.
Entonces sentí
que algo se agitaba dentro
y me despertaba de mis sueños.
Los latidos de mi corazón
llenaban todo el espacio de mi pecho.
La sangre hervía,
impetuosa,
en ondas de nuevas sensaciones.
En ardorosas delicias
me anegaba
la fuerza prodigiosa
de un mar de suspiros,
en las cálidas noches.
¡Y el pecho contestó
a las llamadas
que en él despertaban vida nueva,
y entonó
la canción del noble amor!

 

 

Seguidamente, Morgenlich o la Canción del concurso (Acto III)

 

WALTHER
«Iluminado por los rosados
tonos de la aurora,
inundando el aire
del aroma de sus flores,
lleno de delicias
jamás imaginadas,
un jardín me invitaba…

Allí, bajo un árbol prodigioso,
de frutas ricamente ornado,
pude ver en divino sueño de amor
aquello que prometía satisfacción
al atrevido anhelo:
la más bella mujer,
Eva, en el Paraíso».

PUEBLO
(en voz baja)
¡Esto es otra cosa!
¿Quién lo hubiera pensado?
¡Lo que hacen has palabras exactas
y una buena dicción!

MAESTROS
(en voz baja)
¡De acuerdo! ¡Ya lo veo!
¡Es totalmente otra cosa!

SACHS
¡Testigo, a vuestro sitio!
¡Proseguid!

WALTHER
«Con crepusculares tonos
vino sobre mí la noche.
Por escarpada senda
llegué junto
a un manantial
de cristalinas aguas,
seductoras.
Allí, bajo un laurel,
de claros astros rodeada,
vi en el sueño del poeta,
en las ondas bellamente
reflejada,
a la mujer más sublime,
la musa del Parnaso».

PUEBLO
(siempre en voz baja, para sí)
A ha vez suena familiar y lejano,
pero es como si yo mismo
lo hubiese vivido.

MAESTROS
Es atrevido y raro, no hay duda;
pero bien rimado y muy cantable.

SACHS
¡Escoged bien, testigo,
continuad y concluid!

WALTHER
(con gran ardor)
«¡Glorioso día
el de mi despertar
del sueño del poeta!
Allí se mostraba
el Paraíso por mí soñado
en celestial y transfigurada majestad:
¡Su camino me indicó la fuente!
¡La allí nacida,
la elegida de mi corazón,
la más sublime imagen en la tierra,
tan divina como deliciosa,
fue por mi osadía cortejada,
y a la clara luz del sol
el canto victorioso
hizo suyos
Parnaso y Paraíso!»

PUEBLO
Mecido como en bello sueño, lo oigo,
y apenas puedo comprenderlo.

(A Eva)

¡Órnalo con la guirnalda!
¡Sea suyo el premio!
¡No hay mejor pretendiente!

MAESTROS

¡Sí, divino cantor!
¡Acepta la guirnalda!
¡Tu canto ha merecido el premio!

POGNER
¡Sachs, a ti debo fortuna y honra!
¡Ya no hay angustia en mi corazón!

EVA

¡No hay mejor pretendiente que tú!

 

Comparte: