RENÉE FLEMING Y JOSEPH CALLEJA – LA TRAVIATA (VERDI) ROYAL OPERA HOUSE
Vamos a ver dos fragmentos de la producción de Richard Eyre de La traviata de Verdi para la Royal Opera House de 2009. El rol de Violetta Valery lo interpreta la soprano Renée Fleming, y el de Alfredo Germont el tenor Joseph Calleja. Dirige la orquesta Antonio Pappano.
En el primero de los videos veremos a Renée Fleming interpretando la cabaletta del acto I, Sempre libera. Recordemos que anteriormente Violetta ha conocido a Alfredo, y él le ha manifestado claramente que la ama. Ella le da una flor, y cuando Alfredo pregunta porque se la da, ella le dice: per riportarlo (para devolvérmela), él le dice, quando (cuando), a lo que ella responde, quando sarà appassito (cuando esté marchita). Logicamente Alfredo comprende que la cita será al cabo de pocas horas, la flor no tardará en marchitarse, ¡mañana! exlama jubiloso, y se va. Violetta se queda sola, y ahí empieza la gran escena de la soprano en este acto primero de La Traviata con el recitativo È strano, è strano, el aria Ah, fors’è lui che l’anima y la cabaletta Sempre libera, que es la que podemos escuchar seguidamente.
En el recitativo y el aria, Violetta tiene un diálogo consigo misma: se extraña del efecto que han producido en su ánimo las palabras de Alfredo, cómo la han perturbado. ¿Será ese el amor verdadero?, ¿puede llegar a amar y ser amada?, por breves momentos Violetta cree que sí, pero rapidamente descarta esa posibilidad, Follie, follie! (¡locuras!) eso no es para una mujer como ella, y ataca con la cabaletta en la que proclama sus intenciones de vivir libremente, sempre libera.
Verdi transmite perfectamente el estado de ánimo de Violetta, por un lado las palabras expresan una firmeza, una voluntad de vivir en esa vorágine de placer, por otra, la música le hace expresar el desequilibrio entre la razón y el corazón a base de coloraturas y ascensos al agudo. La voz ha de volar a la par que el texto dice A diletti sempre nuovi dee volare il mio pensier, (hacia nuevos placeres debe volar mi pensamiento). Pero en medio de toda esta afirmación de libertinaje, se oye la voz de Alfredo: Amor è palpito… El amor es la inspiración…En el libreto se dice que Alfredo canta desde fuera de la casa de Violetta, pero de la misma manera podría ser que esas palabras que antes Alfredo le había dicho, resonaran en su mente. Violetta sigue como en un verdadero estado de ebriedad y confusión. Una verdadera prueba de fuego para toda soprano esta cabaletta Sempre libera, cuyo texto traducido es el siguiente:
Vivir!. ¡Vivir!. ¡Ah!.
Sí, debo, siempre libre
gozar de fiesta en fiesta.
Quiero que mi vida pase siempre
por los caminos del placer.
Que el día nazca o muera,
debo vivir siempre en los lugares
de placer buscando nuevas alegrías.
ALFREDO
(fuera, bajo el balcón)
El amor es la inspiración…
VIOLETA
¡Oh!
ALFREDO
…del universo entero…
VIOLETA
¡El amor!
ALFREDO
Misterioso y noble,
cruz y delicia para el corazón.
Llegamos al acto III. Violetta y Alfredo han vivido su amor, que se rompió por las exigencias del padre del joven. Se han separado y Alfredo ha estado en el extranjero. Mientras, la enfermedad de Violetta no ha hecho más que empeorar, y ya cuando apenas le quedan fuerzas, Alfredo vuelve. Conmovido al ver el estado en que se encuentra ella, la intenta animar, prometiéndole un futuro feliz fuera de Paris. Es el dúo Parigi, o cara. El momento de fugaz alegría en el triste final que se ve inminente, a ritmo de vals ambos sueñan con una felicidad que les ha sido robada.
La traducción del texto de este tierno dúo es el siguiente:
Abandonaremos París, ¡oh querida/o!
Viviremos juntos:
las penas pasadas serán recompensadas
Tu/mi salud florecerá.
Serás la luz de mi vida
y el futuro nos sonreirá.